• Paloma Álvarez Andrés

Coaching para surfear las olas del cambio

No puedes detener las olas pero puedes aprender a surfear.

- Jon Kabat-Zinn


Habitamos una era de continuos y profundos cambios. Nunca en la historia ha sido la realidad tan impermanente y líquida como señala el filósofo Bauman. La estructura de las familias ha cambiado, las economías fluctúan como nunca, los trabajos emplean procesos tan flexibles como efímeros, y los empleos que se requerirán en el futuro ni siquiera se intuyen en las Universidades de hoy, donde no solo los jóvenes sino los adultos se forman y transforman en reciclajes continuos. Este imparable y agitado fluir del cambio, con frecuencia nos provoca incertidumbre: No estamos seguros de poder seguir el ritmo requerido ni de ser capaces de adaptarnos a las nuevas realidades. Y este temor se puede traducir en una muy humana respuesta de estrés y ansiedad.


Sin embargo, la tranquilidad no es la ausencia de cambios en la vida sino la capacidad de abordarlos y el coaching es la herramienta que nos da esa capacidad.

El coaching es un proceso de aprendizaje transformacional, que nos lleva de donde estamos a donde queremos llegar. Si nuestro objetivo es afrontar un cambio vital, tanto elegido como inevitable, el coaching nos dará las herramientas para lograrlo. Podemos recurrir al coaching para afrontar un proceso de cambio profesional, de expatriación o recolocación laboral, o de afrontamiento de una nueva realidad empresarial. Pero también el coaching nos acompaña en el abordaje de cambios personales como son una separación o una pérdida emocional de cualquier tipo que nos provoque un duelo. Si nuestro objetivo es tomar una decisión acerca de un cambio o lidiar con las consecuencias del mismo, el coaching nos aportará el mapa a seguir para poder elegir nuestro futuro o para afrontar el cambio si no ha sido elegido pero ha resultado inevitable.


Existe una etapa durante el proceso de coaching en el que somos capaces de conectar con todas nuestras capacidades y recursos personales y nos hacemos conscientes de que podemos y sabemos adaptarnos al cambio. A veces se trata de un cambio de perspectiva en nuestro sistema de creencias. Otras veces descubrimos fortalezas internas que andaban ocultas en nuestro interior pero que están disponibles para apoyarnos e impulsarnos en el cambio. También aprendemos nuevas herramientas de comunicación intra o interpersonal que nos facilitan mantener el equilibrio e incluso crecernos ante los cambios.


Pero la grandeza de surfear las olas del cambio con el coaching, es que no solo se logra el objetivo propuesto en el proceso sino que se aprende cómo alcanzar futuros objetivos solos ya, sin la ayuda del Coach. Por eso es un proceso de aprendizaje que nos transforma. Es decir, el metaobjetivo de un proceso de coaching para el cambio es que no solo nos permitirá surfear la ola que amenazaba con engullirnos en el mar sino que nos enseñará como surfear todas las olas de cambio que aparezcan en el mar de fondo de nuestra vida. Interesante y motivador horizonte.